La enfermedad es una alerta que despierta o intenta despertarla consciencia, es decir, es hacer un alto en el camino y evaluar dentro de ti que no anda bien o qué se encuentra en desorden en cualquier aspecto de la vida (físico, mental, espiritual, emocional o energético), con esto te quiero decir que nuestro cuerpo nos habla y nos manifiesta que no se encuentra en perfecto equilibrio, por tal razón, es muy importante escucharlo todo el tiempo y analizar detenidamente cuál es la posible causa de ese dolor, enfermedad o circunstancia que estás viviendo; de esta manera podrás encontrar solución/es.
Entonces podemos decir que el origen de la enfermedad es simplemente perder el orden o el equilibrio natural y perfecto de nuestro cuerpo ocasionado por múltiples factores ya sean de origen interno o externo, pero que en su gran mayoría son de causa interna.
En momento de Crisis
A lo largo de nuestra vida, de acuerdo con cada etapa, pasamos por tiempos o momentos de crisis, pero debemos pensar que todo es pasajero, de tal modo que se pueda vivir el aquí y el ahora cuando pasamos por dichas circunstancias. Lo primero que debemos hacer es tener calma, reconozco que no es fácil lograrlo, pero pensemos qué nos podría llegar a calmar: tal vez caminar, escuchar algún tipo de música, pintar, meditar, ejercicios de respiración, en fin… Cualquier actividad que permita aquietar la mente y de esta manera poder escuchar nuestro corazón y alma, pero esto ¿para qué nos sirve?, esto nos sirve para saber el porqué esta situación produce enojo, entristece, o cualquier otra emoción que aflora. Además, se podrá reconocer así la causa que lo desencadena, lo que nos conlleva a encontrar la solución o resolución, pues hay que encontrar la causa, de lo contrario será algo que se seguirá presentando de manera cíclica, además cuando aquietamos la mente se logra pensar y escuchar mejor el corazón y/o alma, y así podremos resolver esta situaciones de la mano del perdón y la reconciliación contigo mismo y con los demás.
De esa manera se puede soltar eso que nos roba la paz interior y no nos permite estar en un estado de felicidad propia e interior.
Puedes apoyarte con la guía divina de Dios, de tus santos, ángeles o cualquier ser o maestro espiritual que tu prefieras, solicitando sabiduría, discernimiento, fortaleza.
Pues recuerda que cada situación, persona, evento especial en tu vida ya sea positivo o no tan positivo trae detrás un aprendizaje que es eso justamente lo que vamos a buscar siempre, la idea es hallar el para qué, y no el por qué.
Cuando podemos comprender ese aprendizaje es mucho más fácil interiorizar y evolucionar. Cada uno de nosotros vinimos a este plano a evolucionar y ser felices, cumpliendo nuestra misión de vida que ya estaba dispuesta desde antes de nacer.
Por todo esto, antes de entrar en conflicto contigo mismo y con los demás y/o entorno, detente a mirar hacia adentro de ti a ver que te dicta tu alma, sin que sea tu ego el que te hable.
¡Dentro de ti hay una sabiduría infinita!
